Siendo madre, esposa, hija, hermana, nuera, tía, cuñada, amiga, trabajadora... cómo mantenerme mujer.

viernes, 22 de abril de 2011

Conciliación familiar y laboral

Crecí con el ejemplo de mi madre, una mujer que trabajaba en casa día y noche, sin vacaciones, para cuidar de todos nosotros, siempre estaba ahí para lo bueno y para lo malo, es así como me inculcaron el valor de la familia, del sacrificio y de la generosidad. También crecí con el ejemplo de mi padre, trabajador noble, responsable y empedernido que siempre estaba allí donde se le necesitaba, es así como me inculcaron el valor del trabajo, del esfuerzo y de la profesión.
La empresa en la que trabajaba no daba oportunidades a mujeres con hijos que querían conciliar la vida familiar y laboral, y cuando nació mi hijo mayor me convirtieron en el último mono de todos los monos que allí había, compartiendo título con otras mujeres con hijos que habían pedido reducciones de jornada.
Así que encontré la empresa en la que trabajo ahora. En la entrevista dejé bien claro que quería responsabilidades en mi puesto y también que no pensaba renunciar a mi familia. A ellos les pareció fenomenal y desde entonces siempre han cumplido con su palabra, les he pedido aumentos y reducciones de jornada según las necesidades de mis hijos y mi marido, y han aceptado. Ellos me han pedido aumentos y reducciones de jornada según la carga de trabajo de la empresa, y yo también he aceptado.
La última novedad es que no hace falta que nos desplacemos hasta la oficina para trabajar, podemos hacerlo desde casa. La vida me ha cambiado radicalmente, las ventajas de esta nueva situación superan con creces las desventajas. Por ejemplo el día que mi pequeñajo se puso malo y no tuve que remover el mundo entero para que alguien lo cuidara, o cuando tuvieron unos días de vacaciones en fallas, se quedaron en casa conmigo mientras trabajaba. Ya no voy por la carretera como una loca porque voy fatal de tiempo para la salida del cole, hasta me da tiempo de prepararles la merienda. Todos los días como sentada en casa con un plato, un vaso y cubiertos. Incluso a veces puedo preparar la comida y comer con mi marido, y charlamos animadamente, no como antes que nos veíamos por la noche cuando lo único que podíamos hacer era caer desmayados en el sofá. Tengo tiempo, y ganas, de abrazar a mi marido. Y por la tarde ya no tengo que ir a comprar, ni poner lavadoras ni secadoras, y puedo sentarme con ellos a hacer los deberes mientras me cuentan sus cosas del cole. Incluso he vuelto a hacer tortas, magdalenas y batidos. He dejado el chocolate.
A pesar de que ahora trabajo de nuevo a jornada completa y a pesar de que ya no me queda tiempo para mis cosas, no tengo ninguna duda, creo que la conciliación es posible. Ahora sólo falta que lo crean las instituciones, y las empresas y las personas de a pie. Para que la elección entre quedarse en casa o trabajar sea totalmente libre.

13 comentarios:

Loren Simón dijo...

Me alegro de poder leer tu entrada y también de tu experiencia y de que te vaya tan bien. Es una opción y si te queda tiempo para abrazar más a tu marido, enhorabuena y disfrútalo mucho.
Un abrazo

barbaria dijo...

Es estupendo lo que cuentas, me alegro de que hayas podido conseguir ese difícil equilibrio entre ser esposa, madre, trabajadora y mujer..
Enhorabuena!
Esto...¿tú crees que podrían mandarme los abuelos a casa para tratarlos allí?...como que no,¿verdad?...cachis!

Un besazo.

Camaleona dijo...

Loren Simón, gracias.

barbaria, creo que serías tú la que te negarías a recibir a los abuelitos en casa :P es cierto que no todos los puestos se prestan al teletrabajo :(

Un tipo dijo...

¡Excelente! (así se siente el orgullo ajeno jajá)

Me hubiera gustado saber cómo funciona esto, nada más por ser un curioso de la informática.


Siga así :)!

Calvarian dijo...

Supongo que no haya muchos ejemplos como el tuyo y el de tu empresa. Parece que habéis salido ganando todos...incluídos los sufridos automovilistas que tenían que esquivarte, mientras hacías tus rallyes por la ciudad jajajaja
Saludos

MPG dijo...

Te felicito y felicito a la empresa por entender que la presencia física mil horas al día no significa más producción, por entender que valoramos tener responsabilidad en el trabajo y con los nuestros, por entender que existe un mundo más allá de las obligaciones laborales y que si estamos a gusto en casa trabajamos más motivados. En definitiva, me encantaría poder optar a lo mismo. Teletrabajo semipresencial algún día de la semana. Ahora te envidio. Disfrútalo!

Camaleona dijo...

Un tipo, seguiré así... si me dejan :)

Calvarian, ja, ja, ja... tienes razón, los que salen ganando son los que osaban cruzarse en mi camino... pero no me dices nada ¡¡he dejado el chocolate!!

MPG, no siempre puedo quedarme en casa, ya que por mi trabajo tengo que moverme mucho, pero al menos me ahorro los viajes a la oficina. Y desde luego trabajo mucho más motivada y soy mucho más productiva en casa.

mmarde dijo...

Tienes muchísima suerte. La conciliación para un alto porcentaje de mujeres es una gran mentira.

Caparzo dijo...

Cómo me alegra leer estas cosas!

Io dijo...

Es la fórmula perfecta. Hoy en día, la tecnología permite trabajar así, y, como dices, tendría que haber muchas más empresas que se apuntasen a ello.

Felicidades por haberlo conseguido. Es gratificante leer cosas así.

Un besazo.

Humberto Dib dijo...

Hola, me gustaron tus entradas, me gustó tu blog, voy a seguirte.
Te dejo el link del mío si tienes ganas de visitarlo.
Un saludo.
Humberto.

www.humbertodib.blogspot.com

Eva dijo...

Aun queda mucho trecho para llegar a lo que tu disfrutas, es algo que me cansé de pedir en las empresas por las que pasé y al final estoy en casa, parada, pero atiendo a mis hijos. Solo me falta que mi marido ganase lo suficiente para no tener que volver a buscar una mierda de curro. En fin, seguiremos con lo que hacemos a ver si vemos frutos. Solo por que lo puedo hacer desde casa.

pecas dijo...

Que lindo saber de ti. Llevar la casa los niños y el trabajo no es nada fácil. Q bien q tu trabajo tenga esos beneficios. Besos

este es el diario

de una madre, esposa, hija, hermana, nuera, tía, cuñada, amiga, trabajadora... que intenta seguir siendo y sintiéndose MUJER