Siendo madre, esposa, hija, hermana, nuera, tía, cuñada, amiga, trabajadora... cómo mantenerme mujer.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Mamá, tengo miedo

Cuando mis hijos han sido más pequeños y han tenido miedo, siempre me ha resultado facilísimo consolarles. Yo les preguntaba exactamente qué les causaba tanto espanto y a partir de ahí sólo era cuestión de imaginar algo divertido. Que se asustaban de una calavera, sin problemas, soplábamos y sus huesos se deshacían y se esfumaba con el viento. Que tenían horror de una bruja, pues nada, le quitábamos la escoba y la bruja caía de bruces contra el suelo, se hacía un chichón y se iba llorando. Que se trataba de un fantasma, pues le quitábamos la sábana y de paso aprovechábamos para sonarnos los mocos antes de dormir. Que era un vampiro el que les asustaba, pues le lanzábamos un ejército de palomas y el vampiro se largaba pitando. Que venía un zombi espantoso que les quería sorber los sesos, pues le dábamos una sopita de letritas y le teníamos de lo más entretenido buscando la palabra supercalifragilisticoespialidoso. Que se morían del susto pensando en un monstruo horripilante, facilísimo, sacábamos de la chistera un conejo morado y el monstruo se caía redondo de la impresión. Y así inventaba mil formas chistosas de vencer sus miedos y terminábamos muertos de risa.
Pero ahora la cosa está cambiando. El mayor se siente amenazado por unos motivos que no tienen ni pizca de gracia, más que nada porque son los mismos miedos que en su momento yo no conseguí resolver, esos a los que les he puesto un parchecito por aquí, un arreglito por allá y un recosido por tapar. Pero superar, superar… lo que se dice superar… nada de nada. Así que ahora el chiquillo, cuando se acuesta asustado (qué curioso, siempre ocurre al irse a dormir), viene llorando diciendo que estaba pensando que nos moríamos y se quedaba solo. O que se rompía una pierna, no le hacíamos caso y ni siquiera le llevábamos al hospital. O que tenía que irse solo a otro país. Es decir, mi hijo tiene un miedo atroz al dolor y a la soledad. Y me pregunto cómo puedo ayudarle a disipar sus temores. Creo que él espera una respuesta en plan no te preocupes que nunca te ocurrirá nada malo y la vida es de color naranja (que es su color favorito), pero yo no soy capaz de mentirle. Así que cada vez que viene asustado, opto por explicarle que lo importante es la actitud positiva con la que debe enfrentarse a cualquier problema. Vamos que le respondo muy sincera, pero no le ayuda para nada. Luego lo intento con unas poesías y unos cuentos que me invento de un marciano que les hace mucha gracia. Como sigue desconsolado, le relato unas historias de risa de mis días en los campamentos de verano. Y entonces llega un momento en el que me doy cuenta de que llevo más de media hora y no he avanzado nada, así que empiezo a sospechar que me está dando gato por liebre y le envío a la cama después de un millón de besos y abrazos. Y al día siguiente… vuelta a empezar.

22 comentarios:

LUNA dijo...
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Magnolia dijo...

Como todos los niños, buscan ese arropo de las madres, y claro todas nos dejamos engañar, con esa carita de pena. Menos mal que siempre tenemos abrazos de teletubbies, besos de gnomos, y palabras de reinas......
Besos,

Futura ex dijo...

sufri el mismo miedo, creo que aunque nadie lo diga o pocos lo digan todos tenemos miedo a la soledad y a la muerte. mi mama me decia que todos llegamos y nos vamos, que lo importante es disfrutar y ser feliz... que nunca verdaderamente esta solo... pero quizas... no conoces alguien que te pueda ayudar a explicarle? tipo psicologo o de esos... o alguien bien sabio que tenga las palabras justas...

Paseo por las nubes y por el alambre dijo...

Me parece muy bueno todo lo que inventas para superar los miedos de tus hijos. Pero cuando llega ese momento en el que ya no sirven los cuentos, lo mejor es que el niño observe nuestra actitud, y ésta será de insignificancia: "Bah, deja de pensar en eso y vamos a tomarnos un buen batido". A veces, hablar de algo que nos asusta, dedicarle parte de nuestro tiempo y conversación, lo único que hace es otorgarle protagonismo y magnificar el asunto. De manera que lo más conveniente (creo yo) es eso, pasar a otra cosa sin más; que ese miedo se vaya disipando por falta de atención.
Con el tiempo, como una pequeña herida se irá curando sola. Ya lo verás.

Rebeca dijo...

Cuánta verdad en tu post, como hacer que un niño no tenga miedo al dolor y a la soledad, cuando los adultos nos enfrentamos cada dia a ellos.
Y que miedo verlos crecer tan rápido, tan pronto, ojalá la inocencia siguiera transportándolo a esos cuentos donde los miedos fueran fácilmente vencidos.
No pienses que no avanzas, el amor que transfundes a tus hijos te hace estar un paso por delante.

Loren Simón dijo...

Todos pasamos por estas etapas, pero pasan... con el apoyo, el saber que estamos ahí, con el diálogo, compartiendo sus momentos, dándoles seguridad y mucho amor, no hay otro camino.
Un abrazo

мαяια dijo...

No puedo decirte nada al respecto...

Ahora solo me da por pensar en qué diré yo cuando lleguemos a ese momento. Y no sé, la verdad es que no lo sé.

P.D. Los soletes, querida mía, son de todos los colores (y tú de un poco de naranja que para eso le gusta al jefe) ;)

Besazos!

acoolgirl dijo...

La verdad es que no sé qué haría en tu lugar... debe ser de lo más complicado consolar a un niño de algo a lo que nosotros también tememos pero, por lo que leo, creo que lo haces bien... poco a poco, el tiempo pasará y él lo entenderá todo como lo que es, parte de la vida.

Un besazooo

Carlos dijo...

Esa mas de media hora que llevabas creyendo no avanzar nada te aseguro que si lo haces, que puede que no lo veas en ese momento, pero cada día derrotas esos miedo de mañana, porque siempre vas por delante.

Tienen la mejor defensa a su lado.

Un abrazo y felices Fallas!

Camaleona dijo...

Magnolia, es que duran tan poquito de pequeños...

Futura ex, pues conozco algunos psicólogos, pero creo que no hay nada peor que conocerlos para no fiarme de ellos...

Paseo por las nubes y el alambre, mi actitud es no quitarle para nada importancia a sus miedos, pero demostrarle con mi vitalidad y optimismo que la vida está para vivirla.

Rebeca, eso espero, que se sientan queridos y seguros para superar cualquier percance que se les vaya planteando.

Loren Simón, tienes razón, estar ahí y permanecer a su lado.

Maria, igual no se te plantea, es que mi hijo mayor hace cada preguntita...

Acoolgirl, sí, pero me pregunto si hay alguien que no tenga miedo de la muerte, la soledad o del dolor propio o ajeno... y si existe alguien así ¿quién le enseñó a no tener miedo y cómo?

Carlos, muchas gracias... ya huele a pólvora :D

Kontxi dijo...

Hace días que voy entrando en tu blog y me gusta mucho, me veo muy reflejada en ti.... aqui tienens una nueva seguidora. Kontxi desde Donostia

María dijo...

Casi todos los niños tienen miedo, es normal, nosotros también lo tuvimos, y aún de mayores, ahora tenemos otros temores.

Me parece muy bien, tu actitud y sinceridad.

Si es que hay que buscarse mil métodos para darles cariño y a la vez intentarles ayudar a superar esos miedos.

Un beso, preciosa.

mmarde dijo...

Vete a una librería especializada de niños y cuéntalo. Seguro que te ayudan a encontrar el libro perfecto. Hay cuentos para explicarlo absolutamente todo: la muerte, el sexo, la soledad, el egoismo, los celos, la responsabilidad... A mi los cuentos siempre me ayudan a que entiendan lo inexplicable...

Calvarian dijo...

Dile que tienes un amigo que es un bicho calvo y feo, y de paso le enseñas mi foto con el puro quizá funcione y se parta el eje, o quizá se asuste más. En fin...tu misma jejeje
Saludos

.A dijo...

confio en que con tus palabras..
tus hijos nunca mas vuelvan a tener miedo.. a nada :)

VIVIR dijo...

Si es verdad.... todos pasamos por ahí.... jajajajajajaja y los niños siempre nos han puesto entre la espada y la pared con sus "peguntitas" pero al menos ahora tienen uno mayores mas informados y relajados....

En mi época te decian.... anda, anda niño con las tonterias joe.... acuestate ya de una vez que te voy a dar un guantazo que veras.... jajajajajajajajajaja

Pecata minuta prima... tu tranqui, que los niños de hoy saben mas... que una cuerda de preso....

jajajajajajajajaja

Tu dile a los niños, que vas a llamr al Tito Juan y le va hacer unos bailecitos por bulería de Jerez y después me los voy a comer a to.....

jajajajajajajajaja

VIVIR dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mamareciente dijo...

Leyéndote veoq ue cuanto mayores se hacen más difícil se hacen algunas cosas, verdad? un abrazo.

María dijo...

Te deseo una feliz primavera y fin de semana.

Un beso.

LOPIX LOPIX dijo...

VAYA, CUANTA VERDAD! YO NO TENGO HIJOS, PERO TENGO SOBRINITOS Y A VECES LAS DICHOSAS PREGUNTITAS SON COMO PARA QUE TE DE UN PATATÚS jeje
TE SIGO!

http://humordemoda.blogspot.com/2011/04/5-de-abril-de-2011.html

Shantal dijo...

El Jardín de la Nostalgia da paso al Embrujo Andaluz, espero contar contigo. Besos. (Gara)

Ricardo Miñana dijo...

Un placer pasar por tu casa,
que tengas una feliz semana,
un abrazo.

este es el diario

de una madre, esposa, hija, hermana, nuera, tía, cuñada, amiga, trabajadora... que intenta seguir siendo y sintiéndose MUJER