Siendo madre, esposa, hija, hermana, nuera, tía, cuñada, amiga, trabajadora... cómo mantenerme mujer.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Manual para educar, los hermanos

Preocupados por las relaciones que se estaban creando entre nuestros dos hijos, mi marido y yo fuimos a hablar con la psicopedagoga de la guardería del pequeño. Más o menos vino a decirnos (o eso entendimos) que debíamos intentar no intervenir en sus peleas principalmente por dos motivos: porque así ellos aprenden a resolver sus problemas y porque si intervenimos seguramente seremos injustos con alguno de los dos o incluso con los dos.
Así que, después de aquella esclarecedora reunión, nuestra actitud frente a sus altercados fue la cara de pez. Cuando los dos están en la habitación jugando, mi marido y yo tenemos que encadenarnos a las sillas del comedor para no correr a la habitación a separarles. Así que nos quedamos en plan impasibles, como si no escucháramos los gritos, los llantos o los trompazos. Y ¡¡funciona!!, al cabo de cinco o diez minutos de peloteras, empiezan a jugar juntos ¡¡sin discutir!! es más ¡¡colaborando!! y así pueden estar al menos un buen rato, el suficiente para que podamos descansar durante un rato de la tensión.
Hasta que hace unas semanas, el pequeño estaba dando morcillas al mayor como siempre y el mayor perdió los papeles como siempre y le empujó de tal forma que la cabeza del pequeño fue a parar contra el canto de la cama, con brecha y sangre incluidos... Así que los cuatro nos fuimos corriendo a urgencias y le pusieron unas grapas que el pequeño lucía encantado de la vida. Cuando explicábamos el origen de las grapas a todo el que preguntaba:
- Ha sido sin querer, no te preocupes - decía todo el mundo dirigiéndose al mayor para que no se sintiera mal.
- No, si yo lo he hecho adrede - respondía el mayor muy tranquilo y convencido.
- Cariño, ¿has empujado a tu hermano adrede para que se haga daño? - preguntaba yo sorprendida.
- Bueno, no. Cuando he visto la sangre me he arrepentido.

A pesar de que pensamos que está genial lo que dijo la psicopedagoga, hay que reconocer que ahora intervenimos un poco más, que la verdad es que no nos apetece volver a correr a urgencias con una cabeza ensangrentada. En realidad ya nos tocaba, porque con un chico de seis años y otro de tres, nunca habíamos tenido que ir por accidentes al hospital, creo que estábamos fuera de la media nacional.

18 comentarios:

Un tipo dijo...

Eso de la injusticia es un punto interesante.
Me deja pensando haha.
Pero sí, cuidado.

¿Encantado de la vida, eh?
Buenísimo hahaha.


Un saludo.

claudia dijo...

Lo de ataros a las sillas es buenísimo. Cuesta un montón no intervenir, pero la mayoría de las veces es la mejor solución.

Alegría. dijo...

Después de 15 años, en los que a veces, he escuchado e intentado poner en práctica algunos consejos de psicopedagogas y alguna psicóloga, he llegado a la conclusión de que, salvo problemas graves, lo que cuenta es el sentido común. No todos los caracteres, responden de la misma manera, y sobre el papel, en la teoría, todo es muy sencillo; la práctica, es otra cosa.
Un beso, y me alegro que no haya sido nada demasiado importante, aunque imagino el susto que os llevásteis.

Calvarian dijo...

Mi tío Javi le atravesó a su hermano el brazo como un palo. Todavía se oye por Saldaña(Palencia), el eco de las hoxtias que le cayeron jajaja.
Mi tío Jesus luce una hermosa cicatriz de entrada y salida...

Bésix

barbaria dijo...

Ains, yo... no sé si no prestar atención a sus peleas o hacer como mi madre, coger la zapatilla y darle a los dos (por eso de darles un enemigo común). Por la parte almohadillada, eso sí, igualito que mi madre.
Espero que no sea nada lo del uno y que el otro haya aprendido la lección.
Paciencia.

Menda. dijo...

Mientras no se vaya de madre, pegarse entre hermanos es sanísimo (doy fe de ello). Ahora sin bromas, me alegro que crezcan tan bien y sobre todo, tan sanos de 'sesera'.

Escribir es seducir dijo...

ES NORMAL Y SANA LA PELEA ENTRE HERMANOS. PERO LOS PSICOLOGOS NO SIEMPRE TIENEN LA VERDAD JAJAJAJAJAJA A VECES LOS PADRES DEBEN INTERVENIR ANTES QUE OCURRA UNA CATASTROFEEE
LO MEJOR SERIA HACERLES VER A CADA UNO EL ERROR

MUY BUENO

BESOS

Rebeca dijo...

Es tan difícil estar segura de hacer las cosas al 100% bien en esto de los hijos! pero bueno está claro que estás peleillas entre hermanos siempre quedan en peleillas porqué en el fondo está su cariño y no el querer mal al otro.
Os compadezco a tu marido y a ti aguantando el chaparrón mientras oís la guerra que se libra en la habitación.

Camaleona dijo...

Un tipo, pues sí, el enano iba feliz con sus grapas en la cabeza...

claudia, realmente pensamos que es mejor dejarles y si intervenimos es para preguntar cómo piensan arreglarlo... supuestamente no deberíamos darles nosotros la solución.

Alegría, estoy de acuerdo en que la educación no es más ni menos que sentido común... pero hay veces que tenemos muchas dudas y simplemente necesitamos un empujón en algún sentido... por supuesto, los consejos que nos dan los adecuamos según mejor nos convenga.

Calvarian, pero todavía se quieren ¿no? :P

Barbaria, cuando les pregunté qué habían aprendido ese día, el pequeño me dijo que no debía hacerle la puñeta a su hermano y el mayor me dijo que no debía empujar a su hermano contra la cama :S

Menda, ja, ja, ja... tanto mi marido como yo tenemos tres hermanos, así que también sabemos muy bien lo que es zurrarse con los hermanos y luego adorarse como si nada.

Escribir es seducir, creo que está bien que se hayan enfrentado a esa situación, algo han aprendido que les servirá para próximas peleas.

Rebeca, lo que estoy es 100% segura de que me equivoco y tomo decisiones incorrectas respecto a mis hijos, y también estoy 100% segura de que ellos se saben queridos y así aprenden a quererse.

María dijo...

Siempre han existido las peleas entre hermanos, es lo más normal del mundo, aunque a veces puede ocurrir que no se quiera dar fuerte y en cambio puede producir el efecto contrario, y es cuando nos alarmamos pensando lo peor, ya sabes que la sangre siempre asusta mucho.

Feliz semana.

Un beso.

Alís dijo...

Es difícil aceptar consejos cuando son opuestos a cómo actuaríamos por sentido común. Creo que éste es el mejor consejero.
Y sí, eres afortunada si con un niño de 6 y otro de 3 años es la primera vez que vas a Urgencias por un accidente. Que sigas teniendo tanta suerte.

Besos

Mamareciente dijo...

Pues debe ser complicadísimo sujetarse y no intervenir, pero bueno, imagino que como siempre, sentido común, según como veais que va la cosa. Quizá es lo mejor pq estas peleas entre hermanos creo que son normales e inevitables. Mi hermana y yo no podíamos estar ni juntas ni separadas.

Dara Scully dijo...

Nunca tendré hijos. Qué miedo.
(jo, a mí me habría encantado lucir también grapas a los tres años. qué rabia haber sido una niña de las que no se pelean)

¡sonrisa!

.A dijo...

hiciste lo correcto :)

acoolgirl dijo...

Pues si, creo que habéis tomado la mejor decisión... Una vigilancia "medida" xDD

Un besitooo y muchas gracias por la felicitación :)

Magnolia dijo...

Hay un dicho que dice: "Cuanto más te quiero, más te aboñégo"
Tus hijos se quieron un montón, jeje

Un abrazo,

SOMMER dijo...

Como diría mi abuelo, que para estas cosas de la educación era muy práctico: cosas de niños...

Yandros dijo...

Vaya Camaleona, me encanta la foto de cabecera...muy otoñal jajaja
En cuanto a la psicopedagoga, pues yo creo que tiene toda la razón. Los hermanos han de discutir, pelearse y de vez en cuando un mamporro mal dado...es un riesgo y como yo no tengo hijos imagino que debe uno sangrarse la lengua para no intervenir. Pero últimamente vivimos en una sociedad de niños burbuja al que si estornuda uno rápidamente lo inflamos a antibióticos; hay que curtirse un poco hombre, que lo que no lloras de pequeño lo llorarás de mayor!!
Un abrazo

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