Siendo madre, esposa, hija, hermana, nuera, tía, cuñada, amiga, trabajadora... cómo mantenerme mujer.

sábado, 22 de noviembre de 2008

Manual para educar (II)

Y el tema del sueño de los niños, que ahora está tan de moda hablar... He leído sobre el método Estivill (duérmete niño) y sobre el método Jové (dormir sin lágrimas).
Más que elegir un método, lo que hemos elegido es dormir los dos juntos y solos en nuestra cama, para poder mantener nuestra intimidad y nuestro espacio de pareja. A la mañana siguiente, cuando empieza de nuevo el ajetreo diario, nos resulta más fácil sonreir a nuestros hijos.
No sé el resto de padres, pero cuando nuestros hijos están rebotados y nos paramos a pensar el motivo, normalmente nos damos cuenta de que uno de nosotros, o cada uno de nosotros o los dos como pareja estamos fatal. Por eso estamos convencidos de que, si queremos que nuestros hijos se sientan seguros, lo mejor es que nosotros estemos bien como pareja y como personas. Una vez más, intentamos predicar con el ejemplo.
Evidentemente si el niño llora porque está malito o porque tiene una pesadilla no le dejamos llorar, le consolamos, le acunamos, pasamos la noche en vela y hacemos todo lo que haga falta por aliviarle... pero no en nuestra cama.
La cama de los papás es para los sábados y domingos por la mañana, susurramos cuentos y canciones, jugamos a piratas y normalmente la cama se convierte en un campo de batalla y los peques terminan conquistando el terreno...
Paso toda la semana deseando que llegue este momento.

12 comentarios:

Alicia. dijo...

Estoy totalmente de acuerdo. Yo también creo que para que tus hijos se sientan seguros, sus padres tienen que tener una buena relación.
Gracias por pasarte por mi blog ^^

besos!

Io dijo...

Totalmente de acuerdo. Hay que delimitar las parcelas de nuestra vida. La pareja necesita conservar su espacio, lo contrario sería un error que, como tú dices, lo pagaría la propia pareja y también los hijos.

Una buena relación de los padres es fundamental para la estabilidad emocional de los hijos.

Un beso y un abrazo

MARIO ALONSO dijo...

Nosotros tenemos ahora un pequeño de 8 meses y medio, y han sido meses tan extremadamente duros, que todo se ha resentido. El niño ha padecido de cólicos constantemente, y las noches en vela han sido incontables. El agotamiento, el desánimo y la desesperación nos han derrumbado mil veces, el niño ha terminado durmiendo entre medias de nosotros mil noches (hoy la última, sin ir más lejos)... y por supuesto que eso repercute negativamente en la intimidad del matrimonio, pero no ha sido una elección, ha sido una necesidad. Y, en el fondo, pienso que, dadas las circunstancias, esto, cuando lo analicemos fríamente, y no siendo presas del nerviosismo, de la falta de sueño y de los cien mil agobios que ahora nos aprietan... esto también nos unirá, porque lo hemos afrontado y superado juntos. O en ello quiero confiar...

mmarde dijo...

Lo importante desde mi punto de vista es asumir las consecuencias de nuestras decisiones con nuestros hijos.
Si les enseñamos que la cama de los papás es una opción viable, tenemos que asumir que de vez en cuando elijan elijan esa opción. Y también que cuando más pequeños son más fácil es cambiarles un hábito. Y si elegimos no dejarles dormir en nuestra camba bajo ningún concepto nos perdemos lo bonito de dormir con ellos y sentirlos muy cerca.
Yo las tres veces he optado por dormir cada uno en su cama. Menos en las siestas del fin de semana. No dormimos nada porque ya somos cinco, pero es muy gracioso.

Inés dijo...

Hola Camaleona,

Me gusta los temas que tratas, este último lo conozco, uff es dificil mantener la cama de los papás para los papás, a mi también me encanta que se transforme en campo de batalla, en barco pirata, etc, pero soy consciente de que no puede ser, que como tu dices los padres somos los que transmitimos a los hijos el caracter, el humor, la seguridad,el amor ... y para eso hay que predicarcon el ejemplo.

Gracias por tu visita, me ha hecho mucha ilusión!! me llevo tu link para seguirte

un beso,
hasta pronto

carlos dijo...

Hola! Te agradezco tu paso por tierras ninivenses y que dejes tus palabras en ellas,muchas gracias por visitarme. En esta ocasión ya atrapé tu link para que no se me vuelva a ir de la cabeza :)
Realmente ser padres (siempre me pregunto por qué no se puede decir ser madres) tiene que ser lo mas de este mundo,y serlo y además convivirlo tiene que ser el mayor sentido de vida.
Entiendo que anheles llegue ese momento de subirte a sus sueños y navegar junto a ellos.
Un abrazo

Noemí-San dijo...

Gracias por pasarte por mi blog. He estado leyendo el tuyo y me ilusiona que tengas ganas de escribir y llevar un blog, porque requiere su tiempo, tienes mucho mérito, siendo madre, esposa y mujer trabajadora. Olé por ti!

Pásate cuando quieras, tienes un hueco en mi espacio. El tuyo lo añadiré a mis senderos de lecturas.

1 beso

Pequitas dijo...

Camaleona, que gusto que te aparecieras en mi blog, sabes? tuve una semana fatal y terminar con el auto averiado me mató, hoy a eso de las 2 de la tarde andaré por las calles de esta ciudad soportando un calor infernal, el saber q te han pasado muchas cosas me reconforta un poco, me nublo un poco y creo q todo lo malo me sucede solo a mi, tienes un blog muy bonito, me pasearé mas seguido.

Con respecto la tema de los niños y la cama, estoy completamente de acuerdo contigo es más los finde son apretaditos por la mañana :p

(= te leo
bye

Gema dijo...

Me recordastes cuando los seis hermanos nos metiamos en la cama de mis papas, aquello era una fiesta.
Gracias por la entrada en mi blog
Saludos cordiales

J. Montabes dijo...

Totalmente de acuerdo, te lo dice quien tiene dos gemelos que nos han dado muchas noches en vela y muchos grandes momentos como los que también describes en tu entrada. Me gusta lo que dices y cómo lo dices.

Camaleona dijo...

Alicia, creo que tengo que empezar por quererme a mí misma, para luego querer a mi marido y de ahí hacia el exterior...

Io, no siempre es fácil, aunque por suerte cuando andamos muy desviados podemos encauzarnos de nuevo... y a los peques también conseguimos encauzarlos.

Mario Alonso, sé muy bien de lo que hablas. Las noches en vela cuando un pequeñito está enfermo son capaces de destrozar al más pintado...

Mmarde, totalmente de acuerdo contigo. Hay que tener clara la elección y asumir las consecuencias, ya que ninguna elección es definitivamente la perfecta.

Inés, no te creas que aguanto mucho rato las "luchadas" en el barco pirata, al final consiguen tirarme de la cama... ¿cómo voy a querer meterlos a dormir? ¡sería imposible pegar ojo!

Carlos, como ya le he dicho a Inés, tengo ganas de que llegue porque sólo pasa de vez en cuando. Aunque ellos siempre intentan que sea sábado o domingo...

Noemí-San, como ya dije en alguna entrada anterior, por estar escribiendo, tengo que dejar de hacer algo... como dar la merienda a los peques o dormir. Pero este es mi pequeño espacio, y agradezco que vengáis a verme.

Pequitas, tengo un texto que seguramente habrás leído en algún correo de esos que se envían a cientos, y que quiero poner un día de estos en mi blog... creo que te verás reflejada.

Gema, ¿los seis? ¿teníais un barco pirata de verdad? La verdad es que no hay nada más divertido que tener un montón de hermanos. Me encantó tu entrada. Gracias.

Camaleona dijo...

J. Montabes, tener gemelos es complicado, porque no se duplica sino que se triplica (o más) el trabajo... y también se triplican las alegrías. Una visión optimista es mejor.

este es el diario

de una madre, esposa, hija, hermana, nuera, tía, cuñada, amiga, trabajadora... que intenta seguir siendo y sintiéndose MUJER