Siendo madre, esposa, hija, hermana, nuera, tía, cuñada, amiga, trabajadora... cómo mantenerme mujer.

domingo, 2 de noviembre de 2008

La mujer que un día fui

A los catorce años empecé a escribir mi primer diario. Todavía tengo las libretas donde dejé caer todas mis lágrimas, cuánto lloré por aquella época. Y así fue durante muchos años.
Hasta que conocí al que ahora es mi marido, y poco a poco se me fueron las ganas de escribir, no sé si porque me sentía feliz o simplemente porque el matrimonio, la casa, el trabajo, la familia, los amigos y los niños me restaban energías para pensar.
Siempre me ha gustado escribir, me ayuda a ordenarme, y ordenarme me ayuda a sentirme cuerda. Así que un año después de nacer mi segundo hijo siento la necesidad de volver a las andadas, no porque quiera dejar caer mis lágrimas, sino porque me apetece ordenarme de nuevo, saberme cuerda otra vez y quizás después de un tiempo volver a sentirme mujer.
Igual con el tiempo me doy cuenta de que me he simplificado y no tengo nada que decir ni que ordenar. O igual con el tiempo se confirma que continúo sin tiempo ni energía para escribir.
O, no sé, quizás un día consigo volver al camino de la mujer que un día me sentí.

5 comentarios:

MARIO ALONSO dijo...

En la adolescencia comencé dos diarios... y no tardé ni un mes en romper y deshacerme de cada uno de ellos. Me sentía tan desdichado, que me hacía mucho más daño a mí mismo cada vez que escribía algo, era revivir los dolores, como recrearme en mi propia desgracia. Lloraba al vivir cada experiencia, cada desamor, cada frustración... y volvía a llorar al ponerlo por escrito. Me rendí, lo dejé.

Ahora, cuando mi segundo hijo tenía poco menos de medio año, comencé la aventura de crear un blog. No pretendo que sea mi diario, solamente he encontrado aquí una válvula, un instrumento que me ayuda a mantener el equilibrio, a dejar salir tensiones, sensaciones, sentimientos... y que además me ha acercado a gente maravillosa.

Hoy creo que, tan sólo tres meses después, me he quedado sin ideas. Me cuesta escribir (y me apetece infinitamente seguir creando, por lo bien que me hace sentir), me apetece poner algo nuevo pero no me sale nada de dentro... Ojalá las musas vuelvan de las vacaciones y me den un empujoncito, porque el blog es mi vicio, mi amigo visible, el soporte que muchos días me ha ayudado a no caer.

Bienvenida, nuevamente gracias... y espero que estemos en contacto.

Un besito.

FRANCISCO dijo...

Hola Camaleona. Soy hombre y quizás es por eso, pero no entiendo.
Si no te sientes mujer, ¿qué te sientes?.
Queda claro que echas cosas en falta, pero no cuales.
Si te apetece explíca algo más de esto.
Me gusta cómo escribes.

Verònica dijo...

Seguis siendo una mujer!!! pero mas completa aùn!! què màs bello decime que estar con un hombre al que amas y aùn màs, el padre de tus dos hijitos!!!? Vaya si eres mujer y si que se te nota.. ya vas a ver que tienes mucho para decir o para contarnos, un abrazo grande, disfruta mucho de esta etapa. Vero!!! bienvenida al mundo de los blogs!!!.

francisco dijo...

"un gremlin estresado"...
Al ser Camaleona no me cuesta nada imaginarlo.
Mujer o gremlin seguro que eres divertida.
Un tío no hubiera contestado eso.
Gracias por responder!

Daniela Alfaro Vera dijo...

Leer este post fue leerme a mi misma. Empece a escribir a los 7 y comence a dejar de hacerlo a los 20 aprox cuando conoci a mi marido, ahora llevo 10 años con el, con dos pequeñas hermosas y con suerte escribo mi nombre y no sabes que falta me hace, siento que perdi una parte de mi y lo peor, no se donde encontrarla... en busca del camino amarillo digo yo... espero algun dia comenzar a caminar nuevamente por él y volver a ser un poco la yo que deje de ser cuando deje de escribir :)

este es el diario

de una madre, esposa, hija, hermana, nuera, tía, cuñada, amiga, trabajadora... que intenta seguir siendo y sintiéndose MUJER