Siendo madre, esposa, hija, hermana, nuera, tía, cuñada, amiga, trabajadora... cómo mantenerme mujer.

martes, 28 de julio de 2009

Tarde relajante en la playa

Cualquiera que me conozca sabrá lo mucho que anhelo disponer de unas pocas horas relajantes en mi vida, y como resulta que mi hermana tiene esa misma esperanza, el sábado pasado nos propusimos firmemente disfrutar de una de esas calmadas tardes con nuestros hijos de seis, cinco, cuatro, dos y un años. Y como estábamos en el apartamento de la abuela ¡qué mejor lugar para lograr nuestros deseos que una tarde pacífica en la playa!
Así que tranquilamente pusimos los bañadores a los cinco chiquillos intentando que no se nos escaparan a la habitación de los juguetes, con mucha calma les embadurnamos bien de crema antes de que se nos resbalaran de las manos y se largaran, agarramos las bolsas gigantes de playa que llevan de todo y pesan algo así como cinco kilos cada una, armadas de paciencia preparamos las bolsas de los cubos y las palas y las repartimos entre los peques intentando por todos los medios evitar las peleas, y por fin, muy sosegadas y muy dueñas de nosotras mismas sin gritar ni chillar absolutamente para nada, conseguimos reunirlos a todos de nuevo para salir de una vez por todas del apartamento y bajar a la playa.
Una vez que conseguimos alcanzar un trocito de orilla de playa más o menos despejado, decidimos acampar allí con todos los trastos y los cinco niños. Y lo de acampar lo digo literalmente, porque nos habíamos llevado una de esas mini tiendas de playa, que una vez instalada resultó ser más grande de lo que pensábamos, así que es posible que molestáramos ligeramente a los vecinos de trocito de orilla al robarles un poco de su espacio vital.
Conseguimos que los niños, al menos algunos de ellos, se metieran dentro de la tienda de campaña para merendar, más que nada para que le hicieran un poco de caso y a los vecinos de orilla les pareciera más que justificado el asalto en toda regla que acababan de sufrir. Duraron allí dentro unos cuarenta segundos ¡genial! y luego se lanzaron como locos con las palas y los cubos a hacer los castillos llenando de arena a todo el que estuviera a unos diez metros de ellos, incluidos los vecinos de playa, que a esas alturas empezaban a mirarnos raro.
Intentando organizar un poco la actividad playera para que aquella tarde apacible que estábamos teniendo no se volviera en nuestra contra, sugerimos hacer una montaña enorme con una piscina y murallas para que todos pudiesen meterse dentro, los cinco niños se apuntaron felices y los hijos de los vecinos del trocito de orilla también se unieron encantados. La montaña habría que hacerla un poco más grande, pero bueno, éramos muchas manos, mi hermana y yo estábamos animadas.
Los vecinos de orilla que no tenían hijos no parecían muy contentos de tenernos allí, especialmente una parejita melosa haciéndose mimos y otras cosas. Poco a poco iban cambiando de color blanco-rojo-negro, yo pensaba que se estaban achicharrando por el sol, hasta que les escuchamos decir alto y claro: “YA-NO-AGUANTO-MAS” “YO-TAMPOCO”. Evidentemente, nosotras no pensábamos movernos de allí, con todos nuestros niños y los niños de los vecinos, todos los cubos y las palas, la montaña que ya estaba a medias, la mini tienda, las bolsas gigantes y todas las camisetas, gorras, gafas, chanclas desparramadas por la arena. Ellos lo tenían más fácil, si estaban tan agobiados, que agarrasen las toallas y se fuesen… ¡Total! tienen toda la playa para elegir. Pero bueno, no debió ser para tanto, porque ni se largaron ni nada, allí aguantaron hasta más allá del final. Yo creo que terminaron por divertirse y todo.
Los niños más o menos mantuvieron la motivación por la montaña más grande de toda la playa, mi hermana se quejaba de agujetas pero estuvo al pie del cañón, mi marido llegó de refuerzo, es el verdadero rey de las construcciones playeras, los paseantes tenían que dar media vuelta a la playa porque por allí era del todo imposible pasar, así que conseguimos un formidable montículo de arena con una piscina de agua salada delante, cubierta por fuertes murallas acorazadas.
Y llegó el momento que todos los niños estaban esperando ¡¡¡¡A DESTROZAR LA MONTAÑA!!!!
Durante unos segundos que tuve para empanarme mirando en plan romántico el infinito mar y más allá, añoré un poco aquellas tardes de pareja mimosa en la playa, aunque no recuerdo haber puesto nunca mala cara a dos madres arrastrando un montón de niños que se escapan hacia todas partes y que procuran mantener la calma y parecer serenas a pesar de los pesares.

36 comentarios:

Dafne dijo...

Mira,que envidia que tu has ido a la playa y yo aquí con un calor en mi pueblo...en las piscinas las personas tampoco se cortan y no se alejan de tí a más de un metro,jeje
En fin,..
Un beso

Estela dijo...

Es que ir a la playa con los niños es como si te cambiras de casa yo recuerdo cuando los mios eran pequeños que llevava una bolsa que de alli salia de todo jejeje Dios que esparramo de juguetes..¿pero sabes?.. como echo a faltar esos tiempos disfrutalos a tope que cuando te des cuanta tienes dos hombres.

Un abrazo!!

acoolgirl dijo...

Todos pasaremos por eso, así que no te preocupes por quienes se quejen... luego se tendrán que tragar sus palabras!! Jajaja!!

Me alegro de que todo fuese bien.

Un besoteee

DIAVOLO dijo...

Apacible tarde, jajajaja...

Sigo pensando que eres una madre extraordinaria, y una persona con un carácter endividable, y divertidísimo.

Besos, amiga.

sara dijo...

Estos días yo también fui a la playa, el tiempo esta muy bueno y merece la pena.

Muy buen artículo Camaleona

Sara

Yaiza dijo...

Que dia de playa mas bonito, segun te leía estaba recordando el año que nos fuimos con una pareja que tenian dos niñas de las edades de las mias, y allí montamos el kiosco, con castillo de arena incluido...y riachuelo, que recuerdos.
Este año no, vaya vaya, aqui no hay playa.
Ahora en vez de niñas nos llevamos a la perra que es la unica que se quiere venir con nosotros, jaja.

Besos.

Luly dijo...

Me hubiera gustado estar en la playa y disfrutar del calorcito, porque acá hace frío.

Y me gusto que lo hayan pasado tan bien en la playa.

Besos

J. eMe. dijo...

Como te entiendo, mi queridísima amiga, como te entiendo!!! Sigo disfrutando cada vez que te leo, disfruta con la tropa, sois increíbles, me encantaría coincidir en una playita con los tuyos... y los míos. Lo pasaríamos muy bien, estoy seguro.


Muchos besos amiga, disfruta el verano, lo mereces.

Nerina Thomas dijo...

Eso es ser madre y no olvidarse de ser mjer y vivir todos un día espléndido de sol.
Se puede, sólo hay que querer hacerlo.
Me hace feliz, lo seas.Y muy por sobre todo, que tengas tanta buena voluntad.
abrazos

Camaleona dijo...

Dafne, la verdad es que tener la playa es un lujo, pero como muchos pensamos lo mismo nos amontonamos los fines de semana... menos mal que en el agua se está fresquito...

Estela, la verdad es que la playa (igual que otro montón de cosas) ha vuelto a cobrar magia desde que tengo peques... hacía tanto que no me rebozaba en la arena... y es tan sano!!

acoolgirl, es una de las primeras cosas que aprendí cuando fui madre, a callarme porque luego los niños hacen justo todo lo que has pregonado que no hacían y te hacen hacer justo lo que juraste no hacer jamás...

diavolo, pues sí, ya ves, de todo menos apacible... pero te puedo asegurar que mi hermana y yo nos reímos un montón... como casi siempre que estamos juntas...

sara, se está tan fresquito ¿verdad?

Yaiza, así que vosotros también tomábais la playa en propiedad...

Luly, ya me darás envidia cuando llegue el invierno por aquí...

J. eMe, me apunto, pero me tienes que invitar tú a alguna playita de tu tierra... es asignatura pendiente para mí... las playas de galicia.

Nerina Thomas, muchas gracias por tus palabras, me alegra saber que transmito buena voluntad...

María dijo...

¡Cuánto me gustaría poder estar en la playa! ¡y qué lejos la tengo! y si quiero disfrutar de ella, tengo que pagar por ello, en cambio, tú qué bueno que puedas disfrutar de ella, me alegro muchísimo, date un bañito por mí.

Muchas gracias por tus bellas palabras dejadas en mi blog, te abrazo.

Gema dijo...

Aaaaay que dentro de nada me veo igual pero con mis sobrinos, que me gustan a mi esas tardes de playa, y que se haga tarde, nosotros no nos vamos hasta que no le damos las buenas noches al lorenzo
Muchos besos, nos leemos en septiembre

Camaleona dijo...

María, te aseguro que me sé privilegiada porque adoro el mar, especialmente el mar mediterráneo, uno de mis grandes amores.

Gema, qué guay... yo también tuve mi época de playa con los sobrinos... y la verdad es que me lo pasaba en grande... ¡¡me sirvió de práctica!! :)

Calvarian dijo...

Jajaja...bonita forma de entender un día de playa tranquilo. Ufff Yo me hubiese largado antes de veros llegar jajaja. Que miedo por dios, paracía la invasión de los Hunos...
Besix

Annick dijo...

Los niños en la playa se lo pasan bomba y las abuelas ( en mi caso ) tambien . Me llevo a los cuatro yo solita , vamos por las tardes , a veces hasta las 9 de la noche!
Cuando llegamos a casa , estamos destrozados . Asi que a comer y a la cama .jajaja

Besos desde Malaga.

Dara Scully dijo...

Uff. Dice Cat que qué valiente, que ella con cinco niños que se escapan no se atrevería.




miau saladito :)

Camaleona dijo...

Calvarian, no me extraña... yo me veo a dos energúmenas con un montón de críos corriendo por todas partes y también me asustaría...

Annick, seguro que tus nietos están felices de ir con su abuela a la playa por las tardes... y seguro que tú estás encantada de la vida... a mi madre le dejamos descansar en agosto, que en junio y septiembre tiene que dar de comer a cinco de sus siete nietos...

Dara scully, yo creo que a Cat no se le escaparían los niños... seguramente estarían hechizados bajo su embrujo de ternura y permanecerían obedientes toda la tarde... sino no hay helado de mandarina!!

Paco Guerrero dijo...

reivindico los dias de playa,con niños,abuelos,sombrilla,chiringuito cercano,arena en los pies y un coche hirviendo esperando....
me gustan tus relatos.
te apetece un tintito con casera y unos pimientos fritos?....

aLba * dijo...

a disfrutar el tiempo.. :)

Camaleona dijo...

Paco Guerrero, el coche hirviendo sin aire acondicionado, así a la vuelta las ventanas bajadas y el aire revolviendo el pelo de todos... ¡¡me apunto al tinto con casera y a los pimientos!! si son de los que no repiten, plis... que el cuerpo ya no está para esas cosas...

Alba*, y a disfrutar del tiempo veraniego... ¡¡pero en la playita!!

KI dijo...

jajaja una muralla infranqueable. Yo de niño también disfrutaba haciendo murallas y fantaseando detener el paso del mar :P


PD: No suelo responder a sus blogs a los que me comentan. Pero lo único que te puedo decir al respecto, es que me has dejado mudo con ese comentario en mi entrada. Creo que es cierto lo que dices. Beso Camaleona :)

K a p p i e dijo...

Aahh
Tus historias siempre me arrancan la sonrisa xD
Eres un experta con pequeños y momentos de felicidad *¬*
Definitivamente me voy a la playa u-u!

Aah es raro que falte gente de ese tipo o-o, pero sí que la tenían más fácil : )


Adorable :3
Saludos!

Camaleona dijo...

KI, este año nos hemos comprado cuatro palas de profesional para la playa... pensamos batir todas las marcas... vamos a lograrlo... conseguiremos que nuestro castillo sea indestructible... Me alegra haber sido lo suficientemente empática para acertar... aunque siento que haya ido mal...

Kappie, pues eso mismo es lo que estuvo mi hermana a punto de decirles, que se cogieran las toayas y se largaran a tomar viento fresco... pero bueno, tampoco hay que tener manía persecutoria, igual lo que no aguantaban más era otra cosa...

::kArlUs-kÁ:: dijo...

me hiciste imaginar tu dia, y tambièn imagine a javiEr en la playa, (se fue hoy por la mañana) AHHHH! qe ricooo!
dice la canciÒn: en el maar la vida es mas sabrosaaaa :D

salu2 hermosaa

mmarde dijo...

¡Vaya! ¡Cómo te entiendo! Lo que veo por tus lectores con hijos mayores es que esto luego se echa de menos... ¡Qué curioso! Todos echamos de menos lo que no tenemos, así que seguro que a los vecinos de playa lo que les pasaba es que se morían de envidia.

Camaleona dijo...

karlus-ka, pero Javier y tú en la playa en plan melositos que miran mal a las madres con niños energúmenos... aunque yo más bien te imagino (a ti, Javier no sé si también) riéndote de las "gracias" de los niños.

mmarde, ya me imagino que me entiendes, ya. Envidia, envidia... no sé, yo creo que no... pero bueno es posible, la envidia a veces toma formas extrañas...

Violeta dijo...

jajajaja, que lindo compatir eso en la playa. Obvio que siempre va haber alguno por ahi que no este conforme con tanta felicidad! ajaja
U
n beso, siempre que leo tu blog me voy con una sonrisa :)

Tony Amesty dijo...

Jajaja, muy bueno "paisana".

Disfruta de estas Vacaciones...

Un abrazo

Mariluz dijo...

¡menuda tarde! :-))))
Es fantástico disfrutar de los niños cuando aún se dejan. Yo no he tenido hijos pero sí sobrinos y como siempre hemos vivido cerquita del mediterráneo lo pasaba en grande con ell@s... ahora me toca con sus hijos :-)))
soy tia-abuela y casi estoy en una segunda juventud (hoy ha sido demoledor).

Me encanta tu blog. Un beso

La sonrisa de Hiperión dijo...

Encantador post, yn encatador blog.

Saludos

La Titanica dijo...

Exelente post.

Camaleona dijo...

Violeta, me alegra pintar sonrisas... gracias por decírmelo.

Tony Amesty, igualmente aunque todavía no he empezado las vacaciones... pero ya queda menos!!

Mariluz, así que veo que tus sobrinos abusan también de tía abuela... eso está bien, es enriquecedor para todos, para los peques y para ti... y si estás tan agotada seguramente es porque has aprovechado bien el día.

La sonrisa de Hiperión, me alegro de que te guste. Muchas gracias.

La titanica, gracias...

Inés dijo...

Camaleona, jajaja cómo me he reído, espero que estés teniendo una vacaciones muy buenas y relajadas.

Muchos besos,
te eché de menos mucho

Camaleona dijo...

Inés, ya de vuelta... snif!! las vacaciones han sido muy buenas... pero nada relajadas... moriría de aburrimiento si así fuese.

María José dijo...

Uf!... si.sólo.con.mi.sobrina.me.hago.un.lío...
me.imagino.como.serán.5!!!


Saludos.cariñosos
cuando.vaya.a.la.playa.
me.acordaré.de.tu.super.muralla
(=

Camaleona dijo...

María José, ten cuidado que hacer murallas en la playa engancha muchísimo...

este es el diario

de una madre, esposa, hija, hermana, nuera, tía, cuñada, amiga, trabajadora... que intenta seguir siendo y sintiéndose MUJER